LA CULPA

romper barreras

¿Quién no ha sentido culpa en algún momento? Hoy vengo a explicarte como la culpa, aniquila la posibilidad de desarrollarte como ser humano.

La culpa es un programa que nos imponen desde que somos niños para controlarnos emocional y mentalmente. Es una lupa mental impuesta que nos hace sentir dolor, frustracción y que se instala en la mente inconsciente del ser humano cuando es pequeño. Porque cuando es niño es cuando se puede moldear esa mente y generar, la emoción de rechazo o de no me quieren, porque soy culpable.

Me voy a explicar:

Un bebé coje unas piezas (pueden ser juguetes o decoraciones) que están sobre una mesa y con la mano las deja caer al suelo. Provocando que se rompan.

El bebé no siente culpa alguna por hacer esto. De hecho, ¡El bebé está aprendiendo!

Sin embargo el adulto, que se siente dolido con el destrozo ocasionado, riñe al bebé. Instalando en su mente el parámetro de la culpa. A partir de aquí, el bebé aprende que si me riñen es porque soy culpable y no me siento nada bien, por lo tanto, no me estoy sintiendo querido y «tengo que portarme bien».

Este patrón de conducta genera que, cada vez que sea reñido o golpeado por la vida misma, se va a sentir culpable. De manera que, para no hacer daño a los demás y no perder el amor de los que le rodean, se lo va a hacer así mismo. Incluso, llegando a convertirse en un maltratador psicológico de sí mismo.

Será el juez que se auto juzga. El carcelero que se aprisiona. El preso que se recluye y, el verdugo que se corta la cabeza para no analizar lo que ocurre. Porque la culpabilidad te hace prisionero y nutre el drama de la sentencia que uno mismo se impone.

Sigamos con el ejemplo anterior…

Si como individuo no me estoy sintiendo querido y además me dicen que soy culpable, me merezco el castigo ¡Por supuesto! Así pensamos la mayoría de las veces. Dando paso a que, me resigne ante la situación.  Incluso, aceptando la nueva forma de hacer las cosas. De este modo, ya no necesito tomar decisiones mayores. Lo que provoca mi escasa o nula capacidad para crear un cambio en las cosas.

Como aprendí que eso estaba mal y que no se debía hacer, no me permitió descubrir otras posibilidades. Pero además, como humano herido que soy, no permito que otras personas las desarrollen. Otorgándome la capacidad de ver culpables por doquier.

Al no hacer las cosas como a mí me han enseñado que se tienen que hacer, voy a exigir que cumplan con sus responsabilidades y su correspondiente castigo. ¡Son culpables!

Aquí aparece otro error que tenemos la mayoría, al confundir que por asumir las responsabilidades es culpable ¡No!

Asumir las responsabilidades no es sentirse culpable. Es entender que algo no está bien hecho y, que puede ser mejorado. Es ampliar la posibilidad.

La culpa es un patrón de creencias muy viejo que ha causado mucho sufrimiento a los seres humanos. Para mantenernos sumisos y dormidos.

Sirve para adoctrinar nuestro comportamiento y sin embargo, cuando te haces consciente de esta situación y decides cambiarlo, descubres que nadie te ha juzgado, procesado, encarcelado, etcétera. ¡Salvo tú mismo! ¡Eres realmente libre!

Acepta lo hecho. Cambia lo que puedes cambiar y libérate de lo que no puedes cambiar.

Vive el instante presente con responsabilidad.

Porque Responsabilidad es vivir con la Habilidad de dar una respuesta. ¡Sin ataduras! Totalmente libre y diferente cada vez.

Sin lastres, sin culpas ni culpables.

¡La aceptación de la situación y de ti mismo, te hace libre!.  La aceptación es la disposición que permite asumir la responsabilidad y crear un gran cambio en ti.

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1 comentario en “LA CULPA”

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